
EXTRAÑOS
La necesidad del
ser por no ser , o desaparecer o
simplemente hacerse invisible ante los ojos de los extraños es cada vez mas común
, es casi un resquicito para ser humano en nuestra época ,ese afán por despojar
a los demás de un rostro una identidad que a corto o a largo plazo termina por
incomodarnos . Esa persona que esta ahí “l extraño” que entre menos sepamos de
su identidad, de su ser, de su actuar mas cómodos nos vamos a encontrar. Pero
todo cambia cuando ese extraño rompe nuestra barrera invisible, nuestro espacio
vital y ese silencio tan seguro y cómodo dejan e existir, pasamos de ser
seguros y fuertes a inseguros y vulnerable por que en este caso el ignorar es
la fuerza la altivez. El saber y el dejar que sepan que tenemos un nombre un
rostro nos convierte en uno más, con una cara borrosa difusa y un tanto despersonalizada.
Los espacios en los
que compartimos diariamente son precisamente los que nos impiden y a la vez median la relación sana y abierta con
esa masa de entes carentes de ostro y poseedores de una personalidad colectiva.
El problema que realmente
incomoda es estar en ese limbo de no
conocer y conocer mucho , en los dos extremos
existe comodidad , pues en uno no existe necesidad de interacción mientras en
el otro la interacción es ya costumbre y como dijo alguien en algún momento “el
hombre es un animal de costumbres” , y o existe riesgo alguno.
Al acercarnos a algo
o a alguien sin un conocimiento previo nos permitimos recuperar esa capacidad
de maravillarnos de acercarnos sin prevenciones como un niño, esa capacidad de
dejarnos sorprender, y despojarnos de las pretensiones y las esperanzas de que
algo puede ser de una manera u otra esa prevención que nos hace mal que nos quita ese ápice de humanidad y sensibilidad
que aun tenemos y que por temor, ocultamos en un mar de descorteces malacaras
apartando la oportunidad de conocer.
Por otro lado otro
gran error de nuestro como seres sociales es que confundimos la proximidad física
con la cercanía social, y reaparece el temor creemos que por el simple hecho de
compartir un espacio físico necesariamente compartimos una vida pero no es así
En medio de esta confusión
no llamamos una “comunidad” unida , ya sea por intereses ,ideologías , una comunidad que vive y sobrevive junta
entre una amalgama de falsedad pues
estos participes de dicha comunidad no son mas que personas que se suman a esta
gran masa de extraños que caminan juntos como
corderos sin mirarse a la cara y vamos resignados con una “comunidad” que no nos identifica ni
nos reconoce como individuos , y cuya compañía
es mas incomoda que la de los extraños sin rostro por que estos tienen rostro
y los reconocemos en la multitud
y nos reconocen mas no nos identifican , y esta próxima límbica ni muy extraña
ni muy conocida , nos hace sentir íntimamente perturbados y agachamos la cabeza para tratar de ocultar
las ganas de no socializar .
En medio de la especulación
y mi infinidad de inseguridades para relacionarme relaciono este tema íntimamente
con la obra de RENE MAGRITTE , pues en
mi concepto es una constante búsqueda de despersonalización personalizada , es
decir con un toque muy suyo despoja a los extraños de sus cuadros de un rostro reemplazándolos
con algo mas humanamente aceptable , una manzana , un sombrero , una tela ,
algo que no rompa con esa intimidad y que permita sentirnos cómodos sin reconocer en ellos algo
familiar algo que todos poseemos y de lo que todos carecemos siempre y cuando
nos convenga , la verdad me siento cómoda observando estas obras pues me identifico con la tarea de despojar
de rostros de sentirme cómodas una tarea que realizo a diario sin pensarlo
agacho la cabeza y me sumerjo en un mundo de sonidos ajenos al exterior donde sin
querer queriendo como decía el chavo hago saber que no me interesa la interacción y así
me quito el rostro y se los quito a los demás y empiezo a desfilar en un
gran rebaño llamado humanidad.

seria bueno que revisara la famosa carta de heidegger al humanismo, me parece que le prodría ayudar a definir cosas relativas a la barbarie de ser uno mismo.